¿Quienes somos?

Comparte por la reconciliación nacional

Asistimos a una sociedad compleja en que los casos judiciales provocan una fuerte tensión entre los principios, expectativas y el resultado de la justicia. Chile en el siglo 21 asegura sin problemas el acceso a ella. Otro asunto es hoy cómo se resuelven nuevas realidades y conflictos en ámbitos tan complejos como negligencias médicas, bioética, delitos cometidos desde y hacia nuevas jurisdicciones o a través de la Internet o de las comunicaciones telefónicas. Hoy en una sociedad de la información la insatisfacción creciente del cliente y la deslealtad en el ámbito de los negocios, hace necesaria la mirada activa por parte de la ciudadanía en la aplicación de la justicia. 

Somos una civilización desafiada por la creciente complejidad, como también por marcadas tendencias individualistas insustentables. Las tensiones en pugna operan debilitando y fracturando el tejido social, atentando contra la buena fe, las confianzas en el otro desconocido, degradando el sentido de proyecto común. Las fuerzas descritas atentan no sólo contra el desarrollo y sustentabilidad, sino también perjudican a instituciones de orden público tales como el mercado y el estado.

Menor confianza en el otro, menor confianza en las instituciones, sus administradores y el mercado, menos intercambio, menor crecimiento y desarrollo, mayor competencia entre individuos, mayor error intencionado y deslealtad común. El animal promedio olvidó su naturaleza y los principios de su realidad en sociedad. Olvidó tanto el deber de cuidado como el deber de diligencia, sintiéndose abandonado por sus próximos, quienes comparten iguales olvidos e indiferencias. Esta situación social resultado de décadas de mal Padre, obliga a diciplinar en forma categórica el deber individual ante el proyecto de civilización colectivo. El individualista de los noventas hoy es el negligente, displicente, egoista, incivilizado, encubridor, cómplice y victimario, incapaz de empatía con el otro, quien ya no percibe como humano. El proyecto es el contrario.

Tarea

La distinción entre civilizados e incivilizados, la recuperación de la capacidad de juicio, y la conciencia sobre nuestras responsabilidades individuales, no sólo rectifica la visión cortoplacista del individuo, sino también ayuda a reducir las responsabilidades penales y civiles por nuestros actos, y los ajenos, denunciando y asumiendo un rol activo ante el incumplimiento de los otros, la displicencia del ciego intencionado y la complicidad de quienes prevalecen en forma ilegítima.

La humildad necesaria para aproximarse a los hechos y evidencias no puede privar al ciudadano civilizado de hacerse una opinión propia, un juicio informado en base a su curiosidad legítima y responsable. Confiando en la naturaleza humana, la empatía y capacidad de ponerse en el lugar del otro, facilitamos acuerdos conciliatorios entre partes utilizando el juicio individual y público en pos de favorecer la justicia social y el aumento en los estándares de relacionamiento.

Justicia Today es una iniciativa exploratoria y colectiva, donde manifestamos el deseo por revivir los más altos estándares de virtud humana, belleza y magia, expresado en conductas conmovedoras de todo quien detente cargos de responsabilidad, sean estos empleados o empresarios, pobres o ricos, padres o hijos, de derecha o izquierda.